miércoles, 27 de julio de 2011

CLASES DE ACENTO

1. ACENTO PROSÓDICO


Acento prosódico es la mayor intensidad con la que se pronuncia una sílaba dentro de una palabra aislada o un monosílabo dentro de su contexto fónico. Por ello se le llama también acento de intensidad. Se suele producir, además, una elevación del tono de voz o una mayor duración en la emisión de esa silaba.

Dentro de una palabra, la sílaba sobre la que recae el acento prosódico o de intensidad es la sílaba tónica; la sílaba o sílabas pronunciadas con menor intensidad son las sílabas atonas. El acento prosódico puede tener valor distintivo según la silaba sobre la que recae. Por ejemplo: bito / habito / habi.
Caracterización fonética
Los rasgos prosódicos afectan a elementos de la cadena hablada pertenecientes a niveles superiores al fonema. En concreto, el acento pone de relieve una determinada sílaba, formada, por lo general, por más de un fonema, con respecto a las sílabas de su entorno.

El valor del acento, como ocurre con otros rasgos prosódicos, no es absoluto, sino que se establece por contraste entre el modo de emisión de diferentes segmentos de la cadena hablada. A la fonética le corresponde determinar qué características del sonido son las que se ven alteradas —y de qué forma— en las sílabas acentuadas, denominadas sílabas tónicas, con respecto a las inacentuadas, denominadas sílabas átonas.

Desde el punto de vista fonético, el acento, en la mayoría de las lenguas, es la consecuencia de una variación —generalmente un aumento— de diferentes parámetros acústicos.


Funciones del acento prosódico
De las características antes enumeradas que definen el acento en español se siguen las funciones que este rasgo prosódico desempeña en nuestro idioma:


a)   Función contrastiva: Se realiza en el interior de la cadena hablada y permite establecer un contraste o diferenciación entre unidades lingüísticas acentuadas e inacentuadas, sea entre sílabas (por ejemplo, entre la sílaba tónica RÁ- frente a las átonas - pi- y -do- en la palabra RÁpido), sea entre palabras (por ejemplo, entre la forma verbal con acento prosódico COmo, del verbo comer, y la conjunción como, pronunciada sin acento en el enunciado DUERmo tan BIEN como COmo).

b)   Función distintiva: Se manifiesta dentro del conjunto de palabras que integran el léxico del idioma, y es consecuencia del carácter variable y no condicionado de la posición del acento en español.

Permite diferenciar palabras que solo se distinguen fónicamente entre sí por la presencia o ausencia de tonicidad (así, la forma verbal DÉ, que se pronuncia con acento prosódico, se distingue de la preposición de, que carece de él) o, en palabras con acento prosódico, por la posición que ocupa en ellas la sílaba acentuada (el sustantivo canto se distingue de la forma verbal cantó porque en CANto la sílaba acentuada es la penúltima y, en canTÓ, la última).

c)   Función culminativa: Esta función se pone de manifiesto en la cadena hablada y es la que permite percibir los diferentes grupos acentuales que componen el discurso. Estos grupos acentuales están constituidos siempre por una sílaba tónica y las sílabas átonas de su entorno que se apoyan en ella, y que pueden formar parte o no de la misma palabra; así, en un enunciado como Si te aCUERdas, | DÍselo existen dos grupos acentuales: en el primero, Si te aCUERdas, las sílabas átonas si, te, a- y - das se pronuncian apoyadas en la sílaba tónica -CUER-; y en el segundo, DÍselo, las sílabas átonas -se- y -lo- se apoyan en la sílaba tónica DÍ-.

Las características y funciones del rasgo prosódico acentual en español explican por qué nuestra ortografía ha considerado pertinente y útil establecer un sistema de reglas que indique de forma inequívoca la presencia y la posición del acento en todas las palabras prosódicamente acentuadas que integran su léxico, a diferencia de lo que ocurre en otras lenguas.
El acento y la sílaba: sílabas tónicas y sílabas átonas
Dependiendo de si en la palabra de la que forman parte se pronuncian con acento o sin él, se distinguen dos tipos de sílabas: tónicas, las que portan el acento léxico o primario, y átonas, las que carecen de él.

En toda palabra acentuada existe, con muy pocas excepciones, una única sílaba tónica, siendo el resto consideradas átonas, aunque sobre ellas puedan recaer acentos secundarios así, en la voz carteLEra, la sílaba tónica es -LE-, por ser la que se pronuncia con mayor prominencia, mientras que car-, -te- y -ra son átonas.

En español, todas las vocales pueden pronunciarse con acento o sin él, y todas ellas pueden constituir el núcleo de sílabas tanto tónicas como átonas: CA.si, ME.sa, TRI.bu, FO.so, SU.pe.

De todos los componentes de la sílaba tónica, los que más ven alterados sus valores acústicos con el acento son la vocal o vocales que constituyen el núcleo. De ahí que la tilde, el signo diacrítico que indica en español que una sílaba es tónica, se coloque siempre sobre la vocal nuclear —o, si son varias, sobre una de ellas—, y no sobre ninguna de las consonantes que forman los márgenes silábicos: MÓ.vil, an.DÉN, a.DIÓS.

2. ACENTO ORTOGRÁFICO

Para señalar la sílaba tónica de una palabra, el español emplea en ciertos casos el acento gráfico, llamado también tilde (´), signo colocado sobre la vocal de la sílaba tónica de la palabra según reglas bien establecidas.

Reglas generales de acentuación
Según el lugar que ocupe la sílaba tónica, se pueden distinguir cuatro clases de palabras:

a)    Palabras agudas u oxítonas son las polisílabas cuya última sílaba es tónica. Ejemplos: reloj, balón, cantáis, catedral, París.

b)    Palabras llanas o graves son aquellas cuya penúltima sílaba es tónica. Ejemplos: césped, cabello, estepa, sortijas, itil.

c)    Palabras esdrújulas o proparoxítonas son aquellas cuya antepenúltima silaba es tónica. Ejemplos: bado, heliptero, cuídate, pido, esdrújula.

d)    Palabras sobresdrújulas o superproparoxítonas son aquellas en las que es tónica alguna de las sílabas anteriores a la antepenúltima.
Ejemplos: gamelo, metelo, llévesemela.

Para colocar correctamente el acento gráfico en las palabras es necesario seguir las siguientes reglas generales de acentuación:

·         Las palabras agudas llevan tilde en la sílaba tónica cuando terminan en vocal, -n o -s. Ejemplos: conso, es, alhe, además.

Sin embargo, cuando la palabra aguda termina en -s precedida por otra consonante, no lleva acento gráfico. Ejemplos: robots, confort, roquefort, tictacs, minigolf, esnob, zigzags.

Las palabras agudas terminadas en y no llevan tilde. Ejemplos: virrey, paipay, convoy, guirigay.

·         Las palabras llanas llevan acento gráfico en la sílaba tónica cuando terminan en consonante que no sea -n o -s.
Ejemplos: ágil, árbol, álbum, Héctor.

No obstante, cuando la palabra llana termina en -s precedida de consonante, sí lleva tilde. Ejemplos: ceps, fórceps, mics, cord. Las palabras llanas terminadas en y deben llevar tilde. Ejemplos ney, quey.

·         Las palabras esdrújulas y sobresdrújulas siempre llevan tilde en la sílaba tónica. Ejemplos: ingena, tefono, bito, natela.

DIPTONGOS
Un diptongo es el conjunto de dos vocales que se pronuncian en una misma sílaba.
A efectos ortográficos, para que haya diptongo debe darse una de estas dos situaciones:

a)    Que se sucedan una vocal abierta (a, e, o) y una cerrada (i, u), o viceversa, siempre que la cerrada no sea tónica. En consecuencia, son diptongos las siguientes combinaciones: ia, ie, io, ua, ue, uo, ai, ei, oi, au, eu, ou.
Ejemplos: aire, anciano, antiguo, aullido, boina, bou, causa, Ceuta, ciego, cuanto, cuota, debéis, estadounidense, estoy, Eugenia, fuerte, hay, oiga, peine, pienso, quiosco, suave, suelo, viaje, vio.

b)    Que se combinen dos vocales cerradas (i, u) distintas: iu, ui. Ejemplos: ciudad, diurético, lingüística, muy, ruido, etc.

Algunas de estas combinaciones vocálicas pueden articularse como hiatos (es decir, en dos sílabas), dependiendo de distintos factores: su lugar en la secuencia hablada, el mayor o menor esmero en la pronunciación; el origen geográfico o social de los hablantes, etc. Este es el caso, por ejemplo, de fluir (pronunciado fluir, con diptongo, o flu-ir, con hiato), de incluido (pronunciado in-clui-do o in-clu–i-do), de cruel (pronunciado cruel o cru-el), de desviado (que se pronuncia des-via-do o des-vi-a-do), con-fi-é, pi-a-no, ac-tú-o, hu-i-do, tri-un-fo, etc.

Sin embargo, a efectos de la acentuación gráfica, se considerará siempre que se trata de diptongos. La h intercalada entre dos vocales no impide que estas formen diptongo Ejemplos: ahu-mar, ahi-ja-do.

Acentuación gráfica de los diptongos
Las palabras con diptongo llevan tilde cuando lo exigen las reglas generales de la acentuación de las palabras agudas, llanas y esdrújulas.
Ejemplos: bonsái, recién, amáis, palabras agudas las tres, llevan acento gráfico por terminar en vocal, en -n y en -s, respectivamente; hidromiel, adecuar o carey no lo llevan, por terminar en -l, -r e -y; jesuita, vienen, puertas son palabras llanas que no llevan tilde, por acabar en vocal, -n y -s; huésped, llana terminada en -d, sí la lleva, murciélago, cuáquero, jesuítico son palabras esdrújulas, y por eso llevan tilde.

Colocación de la tilde en los diptongos
a)    En los diptongos formados por una vocal abierta tónica (a, e, o) y una cerrada átona (i, u) o viceversa, la tilde se coloca siempre sobre la vocal abierta. Ejemplos: acción, acuático, adiós, alféizar, cambié, camináis, Cáucaso, después, diéresis, Hanói, licuó, marramáu, mediático, murciélago, náutico, terapéutico.

b)    En los diptongos formados por vocales cerradas, la tilde se coloca sobre la segunda vocal. Ejemplos: lingüístico, cuídate, benjuí, interviú, veintiún, jesuítico, acuífero.


TRIPTONGOS
Un triptongo es el conjunto de tres vocales que se pronuncian en una misma sílaba. Los triptongos están formados por una vocal abierta (a, e, o) que ocupa la posición intermedia entre dos vocales cerradas (i, u), ninguna de las cuales puede ser tónica. Ejemplos: amortiguáis, atestigüéis, buey, despreciéis, estudiáis, miau, radioisótopo, Uruguay, vieira, etc.

Triptongos
Crecientes
iau iai uai uau ieu iei
Decrecientes
uei ueu iou ioi uoi uou


Acentuación gráfica de los triptongos
Las palabras con triptongo se acentúan gráficamente siguiendo las reglas generales de las palabras agudas, llanas y esdrújulas.
Ejemplos: limpiáis, averiguáis, averigüéis, frente a Paraguay, cacahuey.

Colocación de la tilde en los triptongos
Los triptongos llevan siempre la tilde sobre la vocal abierta. Ejemplos: apacigüéis, estudiáis, amortiguáis, despreciéis.

HIATOS
Un hiato es la secuencia de dos vocales que no se pronuncian dentro de una misma sílaba, sino que forman parte de sílabas consecutivas. Ejemplos: te- a - tro, a - é - re - o, vi - gí - a, ve - o, sa - lí - as.

A efectos ortográficos, existen tres clases de hiatos, según el tipo de vocales que están en contacto:
a)    Combinación de dos vocales iguales. Ejemplos: Saavedra, dehesa, chiita, Campoo, duunviro.
b)    Vocal abierta + vocal abierta distinta. Ejemplos: caen, ahogo, teatro, meollo, héroe, herbáceo, coartada, roedor.
Aunque desde el punto de vista fonético el conjunto de dos vocales iguales o de dos vocales abiertas distintas se puede pronunciar como un diptongo más o menos consolidado, en lo que respecta a las reglas de acentuación gráfica siempre se trata de un hiato.

c)    Vocal abierta átona + vocal cerrada tónica o viceversa. Ejemplos: aúllan, aúna, búho, caída, caímos, crío, desvíe, día, egoísta, feúcho, flúor, hindúes, líe, María, podía, prohíbo, púa, puntué, raíz, reído, reís, reúnen, río, tahúr, transeúnte.

Acentuación gráfica de los hiatos formados por dos vocales iguales o por vocal abierta + vocal abierta
Las palabras que contienen este tipo de hiatos siguen las reglas generales de la acentuación gráfica de palabras agudas, llanas y esdrújulas, tanto si alguna de las vocales es tónica como si ambas son átonas.

Ejemplos en los que una de las dos vocales es tónica: caótico, bacalao, aldea. Jaén, toalla, león, poeta, zoólogo, poseer.

Ejemplos en los que las dos vocales son átonas: acreedor, traerán, coordinar, línea, acarreador, arbóreo.

Acentuación gráfica de los hiatos formados por vocal abierta átona + vocal cerrada tónica o por vocal cerrada tónica + vocal abierta átona
Todas las palabras con este tipo de hiatos llevan tilde, independientemente de que lo exijan o no las reglas generales de la acentuación ortográfica.

Ejemplos: país, caía, raíz, Caín, reír, increíble, reía, oír, heroína, baúl, ataúd, desvarío, día, píe, sonríe, mío, río, insinúan, dúo, acentúo, elegíaco.
La h intercalada entre dos vocales no implica que éstas formen un hiato. Tampoco impide que el hiato con h intercalada lleve tilde si es preciso. Ejemplos: vahído, ahínco, búho, rehúso, prohíben, ahúman, vehículo, turbohélice.

Acentuación gráfica de los monosílabos
Los monosílabos es decir, las palabras que tienen una sílaba, por regla general no llevan tilde. Ejemplo: fe, pie, sol, can, gran, vil, gris, da, ves, fui, ruin, bien, mal, un.

A efectos ortográficos, son monosílabos las palabras en las que, por aplicación de las reglas expuestas en los párrafos anteriores, se considera que no existe hiato —aunque la pronunciación así parezca indicarlo—, sino diptongo o triptongo
Ejemplos: fie (pretérito perfecto simple del verbo fiar), hui (pretérito perfecto simple del verbo huir), riais (presente de subjuntivo del verbo reír), guion, Sion, etc.

En este caso es admisible el acento gráfico, impuesto por las reglas de ortografía anteriores a estas, si quien escribe percibe nítidamente el hiato y, en consecuencia, considera bisílabas palabras como las mencionadas fié, huí, fiáis, guión, Sión, etc.

Palabras como fie, guion, truhan, Sion o hui resultan ser monosílabas a efectos de acentuación gráfica y, por ello, deben escribirse obligatoriamente sin tilde. La convención de considerar siempre un diptongo a efectos de acentuación gráfica toda combinación de vocal cerrada átona seguida de vocal abierta (o a la inversa) y de dos vocales cerradas distintas, con independencia de su articulación real en cada palabra concreta o en el habla de cada individuo, se estableció ya explícitamente en la Ortografía de 1999, tras constatarse que estas secuencias vacilan en su articulación entre el hiato y el diptongo dentro de las mismas palabras en función de diversas circunstancias.

Esta convención dio lugar a un cambio en la acentuación gráfica de un pequeño grupo de palabras consideradas hasta entonces bisílabas por contener secuencias vocálicas pronunciadas con hiato por una parte de los hispanohablantes, que se escribían con tilde por ser agudas terminadas en -n, -s o vocal.

Estas palabras, a partir del establecimiento de esa nueva pauta, pasan a considerarse monosílabas a efectos de acentuación gráfica (conforme a su pronunciación real por otra gran parte de los hispanohablantes) y a escribirse, consecuentemente, sin tilde (en este grupo se incluyen, naturalmente, las palabras con secuencias de tres sílabas en las que la exclusión del hiato da lugar a triptongos).

Se trata de formas verbales como críe, crio, criais, crieis y las de voseo crias, cria (de criar); fie, fio, fiais, fieis y las de voseo fias, fia (de fiar); flui, fluis (de fluir); frio, friais (de freír); frui, fruis (de fruir); guie, guio, guiais, guieis y las de voseo guias, guia (de guiar); hui, huis (de huir); lie, lio, liais, lieis y las de voseo lias, lia (de liar); pie, pio, piais, pieis y las de voseo pias, pia (de piar); rio, riais (de reír); de sustantivos como guion, ion, muon, pion, prion, ruan y truhan; y de ciertos nombres propios, como Ruan y Sion.

En aquella ocasión, si bien se prescribía la escritura sin tilde de estas palabras, se admitía que los hablantes que las pronunciasen como bisílabas (por articular en ellas un hiato en lugar de un diptongo) pudiesen seguir acentuándolas gráficamente.

La doble grafía —con tilde o sin ella— que admitía para estas palabras la Ortografía de 1999 (crie o crié, guion o guión, Ruan o Rúan, etc.) no es asimilable a la que presentan las voces con doble acentuación prosódica.

En los casos de doble acentuación prosódica, la duplicación de grafías está plenamente justificada porque responde a la posibilidad de que el acento recaiga en dos vocales distintas; así, en la forma esdrújula alvéolo [al.bé.o.lo] es tónica la e, mientras que en la variante llana alveolo [al.be.ó.lo] es tónica la primera o.

En cambio, la duplicidad acentual en casos como el de guion/guión, truhan/truhán y similares no se justifica por un cambio de la vocal tónica, que sigue siendo la misma en ambas formas, sino que responde a la consideración de monosílabas o bisílabas de estas palabras según se articule como diptongo o como hiato la secuencia vocálica que contienen: crie [krié], guion [gión], truhan [truán] frente a crié [kri.é], guión [gi.ón], truhán [tru.án].

Ahora bien, como ya se ha explicado, el sistema de acentuación gráfica del español no tiene como función indicar si una secuencia vocálica se articula en una sola sílaba o en sílabas distintas (prueba de ello es que no distingue gráficamente va.ria.do de res.fri.a.do ni cui.da de hu.i.da, por ejemplo), de forma que la duplicidad gráfica en estos casos carece de justificación y constituye un elemento disgregador de la unidad de representación gráfica del español, cuyo mantenimiento es función esencial de la ortografía.

Por ello, a partir de este momento, la convención que establece qué secuencias vocálicas se consideran diptongos, triptongos o hiatos a efectos ortográficos debe aplicarse sin excepciones y, en consecuencia, las palabras antes mencionadas se escribirán obligatoriamente sin tilde, sin que resulten admisibles, como establecía la Ortografía de 1999, las grafías con tilde.

Así, palabras como Sainz, cian, veis, pie, soy, dio, truhan, dual, fue, cruel, muon, siux, hui o fluir no llevan tilde por ser monosílabas.

Constituyen una excepción a esta regla general los monosílabos que tienen tilde diacrítica.

3. ACENTO DIACRÍTICO O TILDE DIACRÍTICA
La tilde diacrítica es aquella que permite distinguir, por lo general, palabras pertenecientes a diferentes categorías gramaticales, que tienen, sin embargo, idéntica forma.

Por la tilde diacrítica se distinguen las palabras que se detallan a continuación.

·         Tilde diacrítica en monosílabos
Se distinguen por la tilde diacrítica las siguientes parejas de palabras monosílabas.

a.)  el / él
el: articulo masculino. Por ejemplo: El conductor paró de un frenazo el autobús.
él: pronombre personal Por ejemplo: Me lo dijo él.

b.)  tu / tú
tu: posesivo. Por ejemplo: ¿Dónde has puesto tu abrigo?
tú: pronombre personal Por ejemplo: Tú siempre dices la verdad.

c.)  mi / mí
mi: posesivo. Por ejemplo: Te invito a cenar en mi casa.
: sustantivo, con el significado de 'nota musical'. Por ejemplo: El mi ha sonado desafinado.
mí: pronombre personal. Por ejemplo: ¿Tienes algo para mí?

d.)  te / té
te: pronombre personal. Por ejemplo: Te he comprado un par de zapatos.
té: sustantivo, con el significado de 'bebida', 'planta' u 'hoja'. Por ejemplo: Tomé una taza de té. Se bebió dos tés.

e.)  mas / más
mas: conjunción adversativa equivalente a pero. Por ejemplo: Quiso convencerlo, mas no fue posible.
más: adverbio de cantidad, adjetivo o pronombre. Ejemplos: Habla más alto. No puedo más. Dos más dos son cuatro.

f.)    si / sí
si: conjunción. Ejemplos: Si llueve, no saldremos, Todavía no sé si iré.
¡Cómo no voy a conocerlo, si lo veo todos los días!
: sustantivo, con el significado de 'nota musical'. Por ejemplo: Una composición en si bemol.
sí: adverbio de afirmación. Por ejemplo: Esta vez sí la habían invitado.
: pronombre personal. Por ejemplo: Solo habla de sí mismo.

g.)  de / dé
de: preposición. Por ejemplo: Un vestido de seda.
dé: forma del verbo dar. Ejemplos:
Espero que lo recaudado dé para hacerle un buen regalo.
Dé usted las gracias a su hermana.

h.)  se / sé
se: pronombre personal. Por ejemplo: Se comió todo el pastel.
sé: forma del verbo saber o del verbo ser. Ejemplos:
Yo no sé nada.
Sé benevolente con ellos, por favor.

Supresión de la tilde en la conjunción disyuntiva o
Hasta ahora se venía recomendando poner tilde a la conjunción disyuntiva o cuando se escribía entre dos cifras, con el fin de evitar toda posible confusión con el guarismo correspondiente al número cero (se escribía 3 ó 4 para distinguir con claridad esta expresión disyuntiva del número 304).

Este uso diacrítico de la tilde no tiene justificación prosódica alguna, puesto que, como conjunción, la o es siempre átona, de forma que solo se sostenía por razones puramente gráficas. Sin embargo, estas razones no parecen suficientes, ni en la escritura mecánica —hoy general gracias al empleo de computadoras u ordenadores— ni en la manual, ya que tanto los espacios en blanco que flanquean la conjunción o como su diferente forma y menor altura que el cero (la letra o, el número 0) hacen prácticamente imposible su confusión real en la práctica.

Por lo tanto, a partir de este momento la conjunción o se escribirá siempre sin tilde, como corresponde a su condición de palabra monosílaba átona, y con independencia de que aparezca entre palabras, cifras o signos: Terminaré dentro de 3 o 4 días.

·         Tilde diacrítica en los demostrativos
Los demostrativos este, ese, aquel, con sus femeninos y plurales, pueden llevar tilde cuando funcionan como pronombres.
Ejemplos: Ésos son tus regalos, no éstos. Aquéllas ganaron el campeonato. Mi casa es ésta.

No llevarán tilde si determinan a un nombre.
Ejemplos:
Las preguntas de aquel examen me parecieron muy interesantes.
El niño este no ha dejado de molestar en toda la tarde.

Solamente cuando se utilicen como pronombres y exista riesgo de ambigüedad se acentuarán obligatoriamente para evitarla.

Existiría este nesgo en la siguiente oración: Dijo que ésta mañana vendrá. Dijo que esta mañana vendrá. Con tilde, ésta es el sujeto de la proposición subordinada; sin tilde, esta determina al nombre mañana.

Las formas neutras de los pronombres demostrativos, es decir, esto, eso y aquello, se escribirán siempre sin tilde. Ejemplos: esto no me gusta nada.
Nada de aquello era verdad.

·         La tilde diacrítica en los pronombres demostrativos
Los pronombres demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, funcionando como pronombres (Este es tonto; Quiero aquella) o como determinantes (aquellos tipos, la chica esa), son voces que no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por ser bisílabas llanas terminadas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s.

No obstante, las reglas ortográficas venían prescribiendo el uso diacrítico de la tilde en los pronombres demostrativos para distinguirlos, respectivamente, de los determinantes demostrativos, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad, como en los ejemplos siguientes:

¿Por qué compraron aquéllos libros usados? (aquéllos es el sujeto de la oración), frente a ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta oración no está expreso, y aquellos acompaña al sustantivo libros).

Sin embargo, puesto que ese empleo tradicional de la tilde diacrítica no opone en estos casos formas tónicas a otras átonas formalmente idénticas (requisito prosódico que justifica el empleo de la tilde diacrítica), ya que los determinantes demostrativos son palabras tónicas, lo mismo que los pronombres demostrativos, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de doble interpretación.

Las posibles ambigüedades son resueltas casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas.

Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden resolverse por otros medios, como una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de las palabras que fuerce una sola de las interpretaciones.

4. ACENTO ENFÁTICO (Tilde diacrítica en los interrogativos y exclamativos)

Este tipo de acento se usa para marcar el énfasis en las oraciones interrogativas y exclamativas; el acento enfático no cambia el significado de las palabras acentuadas. La función de este acento es la de indicar mayor fuerza en la expresión.
Cuando reside en ellas el sentido interrogativo o exclamativo, las palabras adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde, qué y quién son tónicas y llevan tilde.

Así sucede frecuentemente en oraciones interrogativas y exclamativas.
Ejemplos: ¿Qué quieres? ¿Cuál es el motivo? ¿Quiénes son estos señores? ¿Cuándo llega el avión? ¡Qué buena idea has tenido! ¡Cuántos problemas por resolver! ¡Cómo llovía ayer!

También se escriben con tilde cuando introducen oraciones interrogativas o exclamativas indirectas. Ejemplos:
Cuando llegó, le preguntaron qué estaba naciendo allí.
Le explicó cuáles eran esos inconvenientes que habían surgido.
¿Que no sabes dónde desemboca este río?
Comentó cuánto mejor sería resolver el problema cuanto antes.
Todos somos conscientes de qué duras circunstancias ha tenido que superar.

OTROS CASOS DE TILDE DIACRÍTICA:

a.)  solo
La palabra solo puede funcionar como adjetivo o como adverbio.
Ejemplos: A Tomás le gusta estar solo.
Solo tomaremos fruta.

La palabra solo, tanto cuando es adverbio (Solo trabaja de lunes a viernes) como cuando es adjetivo (Está solo en casa todo el día), son voces que no deben llevar tilde.

No obstante, las reglas ortográficas venían prescribiendo el uso diacrítico de la tilde en el adverbio solo para distinguirlo del adjetivo solo, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad, como en los ejemplos siguientes: Trabaja sólo los domingos ('trabaja solamente los domingos'), para evitar su confusión con Trabaja solo los domingos ('trabaja sin compañía los domingos').

Sin embargo, puesto que ese empleo tradicional de la tilde diacrítica no opone en estos casos formas tónicas a otras átonas formalmente idénticas (requisito prosódico que justifica el empleo de la tilde diacrítica), ya que tanto el adjetivo solo como el adverbio solo son palabras tónicas, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de doble interpretación.

Las posibles ambigüedades son resueltas casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas.

Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden resolverse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce a una sola de las interpretaciones.

En todo caso, estas posibles ambigüedades nunca son superiores en número ni más graves que las que producen los numerosísimos casos de homonimia y polisemia léxica que hay en la lengua.

b.)  aun / aún
La palabra aún llévala tilde cuando se utiliza con el significado de "todavía". Ejemplos:
Aún es joven. (‘todavía es joven’)
No ha llegado aún. (‘todavía no ha llegado’)

En cambio, cuando equivale a hasta, también, incluso (o siquiera, con negación), se escribirá sin tilde.
Ejemplos: Aun los sordos habrán de oírme.
Todos los socios, aun los más conservadores, votaron a favor. Ni aun él lo sabía.

Cuando aun forma parte de la locución conjuntiva aun cuando, se escribe sin tilde. Por ejemplo: Aun cuando lo pidiera, no le harían caso.

Acentuación de palabras compuestas
A efectos de acentuación gráfica, las palabras compuestas se comportan como una sola palabra, y por tanto siguen las normas generales y particulares ya definidas, con independencia de cómo se acentúen sus formantes por separado.
Ejemplos:
busca + pies = buscapiés (palabra aguda terminada en -s)
así + mismo = asimismo (palabra llana terminada en vocal)
décimo + séptimo = decimoséptimo (palabra esdrújula)

Otros ejemplos: traspiés, veintidós, rioplatense, baloncesto, tiovivo, portalámparas...

Acentuación de adverbios en -mente
Los adverbios terminados en -mente constituyen una excepción a la regla general de acentuación de palabras compuestas, ya que, en realidad, tienen dos acentos fónicos: uno en el adjetivo y otro en el elemento compositivo -mente. Por ello. El adverbio conserva la tilde en el lugar en el que la llevaba el adjetivo. Ejemplos: cortésmente, fácilmente, tímidamente, plácidamente; pero buenamente, decorosamente, fielmente, soberanamente.

Palabras compuestas con guion
En los compuestos de dos o más adjetivos unidos con guion, cada elemento conservará la acentuación fonética y ortográfica que le corresponde. Ejemplos: hispano-belga, franco-alemán, histórico-crítico-bibliográfico.

Acentuación de formas verbales con pronombres enclíticos
Las formas verbales con pronombres enclíticos llevan tilde o no de acuerdo con las normas generales de acentuación.
Ejemplos: cayose, pidiole, estate (casos todos de palabras llanas terminadas en vocal); mírame, dámelo, antójasele, habiéndosenos (casos de palabras esdrújulas y sobresdrújulas).

Las palabras de este tipo que ya no funcionan como verbos, así como las compuestas por verbo más pronombre enclítico más complemento; siguen también, en cuanto al uso de la tilde, las normas generales. Ejemplos: acabose, sabelotodo, metomentodo.

Acentuación de voces y expresiones latinas
Las voces y expresiones latinas usadas en nuestra lengua se acentuarán gráficamente de acuerdo con las reglas generales del español. Ejemplos: tránseat, ítem, accésit, memorándum, exequátur, alma máter.

Acentuación de palabras de otras lenguas
En las palabras de otras lenguas que, por su falta de adaptación a la nuestra, escribimos con letra cursiva o entre comillas, así como en los nombres propios originales de tales lenguas, no se utilizará ningún acento que no exista en el idioma a que pertenecen. Ejemplos: catering, Aribau, Windsor.

Si se trata de voces ya incorporadas a nuestra lengua o adaptadas completamente a su pronunciación y escritura, habrán de llevar tilde cuando lo exija la acentuación del español. Ejemplos: búnker, París, Támesis.

Acentuación de letras mayúsculas
Las mayúsculas llevan tilde si les corresponde según las reglas dadas. Ejemplos: África, PERÚ, Órgiva, BOGOTÁ. La Academia nunca ha establecido una norma en sentido contrario.
                                                                 
Fuente: Ortografía de la Lengua Española.
(En color rojo las incorporaciones de la edición 2010).

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